Un paso clave para la seguridad de suministro y el despliegue del almacenamiento
La Comisión Europea ha aprobado el nuevo mecanismo de capacidad español, un sistema destinado a garantizar la seguridad de suministro eléctrico durante los próximos diez años. La medida, valorada en aproximadamente 9.000 millones de euros entre 2026 y 2036, permitirá remunerar aquellos recursos que aporten firmeza y flexibilidad al sistema eléctrico en momentos de escasez.
La aprobación pone fin a un proceso regulatorio iniciado en 2021 y desbloquea una de las reformas más esperadas por el sector eléctrico español.
¿Por qué se necesita un mecanismo de capacidad?
La transición energética está incrementando el peso de las energías renovables intermitentes, especialmente la solar fotovoltaica y la eólica. Aunque estas tecnologías reducen costes y emisiones, también generan nuevos retos para garantizar el suministro en determinadas horas críticas, por ejemplo:
- Periodos de elevada demanda.
- Horas nocturnas sin generación solar.
- Episodios de baja producción eólica.
- Situaciones de escasez hídrica o indisponibilidad de otras tecnologías.
El objetivo del mecanismo es asegurar que exista capacidad suficiente para producir, almacenar o gestionar la demanda cuando el sistema lo necesite. La Comisión Europea considera que la medida es necesaria y proporcionada para mantener la seguridad de suministro sin distorsionar la competencia.
¿Cómo funcionará?
El mecanismo remunerará la disponibilidad de recursos capaces de responder durante situaciones de escasez. Los participantes serán seleccionados mediante subastas competitivas y transparentes.
Podrán participar:
- Generación gestionable existente y nueva.
- Sistemas de almacenamiento energético (baterías y bombeo hidroeléctrico).
- Recursos de gestión de la demanda.
- Consumidores y agregadores capaces de reducir consumo cuando el sistema lo requiera.
Los ingresos se asignarán en función de la capacidad comprometida para estar disponible durante los periodos críticos del sistema.
¿Qué implicaciones tiene para el mercado?
La aprobación europea envía una señal clara de inversión en tecnologías de flexibilidad y firmeza.
Entre los principales impactos esperados destacan:
- Mayor viabilidad económica para proyectos de almacenamiento energético.
- Impulso a la gestión activa de la demanda.
- Refuerzo de la seguridad de suministro durante la transición energética.
- Reducción del riesgo de cierre prematuro de capacidad firme necesaria para respaldar la integración renovable.
- Mayor resiliencia del sistema eléctrico frente a eventos extremos.
Según las estimaciones regulatorias, el volumen económico anual del mecanismo podría situarse entre 800 y 900 millones de euros, dependiendo del resultado de las futuras subastas.
Próximos pasos
La aprobación de Bruselas no implica la entrada inmediata en funcionamiento del mecanismo. El Gobierno deberá completar ahora el desarrollo regulatorio definitivo y convocar las primeras subastas de capacidad.
Los detalles de diseño como periodos de contratación, requisitos tecnológicos, criterios de elegibilidad y estructura de las subastas, serán determinantes para evaluar el impacto real sobre las distintas tecnologías y modelos de negocio.
Valoración
La aprobación del mercado de capacidad representa un hito relevante para el sistema eléctrico español. Además de reforzar la seguridad de suministro, proporciona una señal regulatoria largamente esperada para el desarrollo de soluciones de almacenamiento y flexibilidad, elementos cada vez más esenciales en un sistema eléctrico con una elevada penetración renovable.
El verdadero alcance de la medida dependerá ahora de su diseño final y de la capacidad del mercado para movilizar nuevas inversiones en tecnologías que aporten firmeza, flexibilidad y resiliencia al sistema.
https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/ip_26_1163


